Sobre mi

Sobre mi

Quiero hacer del Perú ese gran país que soñamos

Tengo 30 años y quiero hacer política nueva, limpia y con ideas. Creo firmemente que los jóvenes tenemos la gran oportunidad –y el deber– de hacer los cambios que necesita el Perú.

Somos perseverantes, decididos y convencidos de lo que creemos.

La familia de mi madre es de Cajamarca y la de mi padre de Tarma, la hermosa perla de los Andes. Me bautizaron un 12 de septiembre de 1992, el mismo día que capturaron a Abimael Guzmán. Me cuentan que ese día se celebró por partida doble.

Pertenezco a la generación que nació luego de la derrota del terrorismo y la hiperinflación. Hoy vivimos en un país muy distinto al que crecieron nuestros padres.

Viví cuatro años en Venezuela. Pude ver de primera mano cómo el socialismo acaba no solo con los sueños y la libertad de las personas, sino que las condena a una vida triste y muy pobre. Yo no quiero eso para mi país.

Siempre he sido consciente del enorme sacrificio que significó enrumbar el Perú hacia el camino del progreso. Este camino todavía no termina y nos toca a los jóvenes protegerlo y continuarlo. La libertad, además de ser lo económicamente sensato, es lo moralmente correcto.

Estudié Derecho en la PUCP, pero mi pasión es la política. Empecé como periodista político en El Comercio, y fui servidor público en la Presidencia del Consejo de Ministros y en el Congreso durante uno de los momentos más desafiantes y turbulentos de nuestra historia política.

He sido testigo de cómo nuestra clase política, en tiempos en los que el país exigía unidad y trabajo en equipo, dinamitó grandes oportunidades de desarrollo.

Hoy, todo lo avanzado se deteriora cada vez más por culpa del populismo de una clase política podrida, desfasada y que solo busca sus intereses.

Como miembro de la comunidad LGBTI, considero que el respeto a la libertad de construir nuestra propia felicidad nos conduce hacia una sociedad más humana. La libertad debe garantizarnos no solo el control de nuestro dinero, sino también de nuestra propia vida.

Es momento que los jóvenes tomemos la posta y nos compremos el pleito. Por demasiado tiempo hemos estado en piloto automático y los políticos de siempre nos han hecho suficiente daño. Quiero hacer del Perú ese gran país que tú y yo soñamos: por eso quiero ser tu congresista.

Ahora como congresista de la república, me he comido el pleito de defender al país del socialismo y la corrupción que tanto daño han hecho en otros lugares. Mi compromiso ha estado siempre en la defensa de todo lo bueno que hemos construido, pero sin perder el rumbo entendiendo que todavía hay muchas reformas importantes por hacer.

En ese sentido, mi tarea ha estado enfocada en las que fueron mis banderas de campaña: reforma política para tener mejores instituciones, reactivación económica para volver a crecer y la defensa de nuestra historia a través de la recuperación de nuestro patrimonio.

Mi compromiso sigue firme con ustedes, la defensa de la libertad y la Constitución. Construyamos juntos un gran país.